Cuando la ambición se encuentra con un cuerpo que dice "Ahora no"
Buenas noticias: el freno no es tu ambición. Es un hábito que puedes reiniciar en 15 minutos.
Días largos, postura pesada frente a la pantalla y pequeños ciclos de tensión se acumulan. Te esfuerzas por rendir, pero el malestar en el cuello y los hombros frena todo: la concentración se pierde, los descansos se alargan y las noches se sienten agotadas.


